La comunicación funciona cuando eres tú.
Sigue bajando. Esto te interesa.Para quienes tiemblan antes de hablar.
Para quienes evitan hablar en público a toda costa.
Para quienes temen equivocarse, quedarse en blanco o sentirse juzgados.
Para quienes saben mucho, pero cuando hablan no se nota.
Para quienes ya hablan, lideran y quieren potenciar su marca personal.
MalHablantes te ayuda…
Hablar en público no empieza con un micrófono.
Empieza en una reunión.
Cuando haces una presentación.
Cuando llegas a un sitio y no conoces a nadie.
Cuando sabes que deberías intervenir y no encuentras el momento.
Cuando un amigo te pide que leas unas palabras en su boda.
A veces tendrás delante a…
La comunicación se juega en el día a día, no solo en los escenarios. Ahí es donde merece la pena aprender a hacerlo mejor.
A esto lo llamo comunicación de batalla.
Marca las que te pasan. Sé sincero. Aquí nadie te juzga.
Entonces sí. MalHablantes también es para ti.
No hace falta tener miedo a subirte a un escenario para querer comunicar mejor. Puedes llevar años presentando, liderando equipos, vendiendo proyectos o hablando delante de otros y seguir sabiendo que tu comunicación todavía no está al nivel de todo lo que sabes.
Quiero recibir MalHablantesNo hay nada malo en comunicar así.
El problema empieza cuando convertimos esa imagen en la vara con la que nos medimos.
Porque casi nunca llegamos.
Y cada vez que no llegamos, nos cargamos de más nervios, más presión y más tensión. Y de esa decepción de sentir que nunca estamos a la altura.
Una presión que no necesitas.
Entonces intentamos acercarnos a ese ideal copiando gestos, pausas, maneras de movernos o frases que nos han dicho que funcionan. Y terminamos construyendo una comunicación de sota, caballo y rey.
Correcta, sí.
Pero que no conecta.
Vivimos hablar en público como un examen. Cada vez que hablamos, nos ponemos nota.
Y mientras lo sigamos mirando así, seguiremos sufriendo.
MalHablantes te enseña a cambiar la mirada, a cambiar el enfoque, a cambiar las preguntas.
Todo centrado en ti.
Nada centrado en ti.
No se trata de exigirte menos.
Se trata de mirar mejor.
Una comunicación que conecta, que transmite y que consigue lo que buscas. Y que te da seguridad.
Para elegir qué necesitas en cada situación.
Para saber qué hacer cuando te toca hablar.
Para continuar aunque algo no salga exactamente como esperabas.
Menos energía para juzgarte, para demostrar que estás a la altura o para perseguir una perfección que no existe.
Y más energía para lo que importa: primero, la persona que tienes delante. Después, lo que quieres decir.
Saber qué hacer, cuándo, y qué descartar. Aunque te hayan dicho que, si no lo haces así, nadie te va a tomar en serio.
Esto es comunicar
con criterio.
MalHablantes no está en contra de la técnica. Todo lo contrario. Aprendemos técnica, herramientas y recursos. Pero no para repetirlos porque sí.
La técnica suma. La fórmula limita.
Deja de tratar cada intervención como un examen. No necesitas hacerlo perfecto para hacerlo bien.
Ponlo en palabras. Aunque dudes. Aunque estés nervioso. Aunque todavía no suene exactamente como quieres. No puedes mejorar lo que no dices.
Prepara. Ordena. Escucha. Prueba. Ajusta. Aprende recursos y utilízalos cuando tengan sentido. No para convertirte en otra persona. Para comunicar cada vez mejor siendo tú.
La técnica suma, pero no sustituye al criterio.
Los nervios no borran lo que sabes.
Una muletilla no invalida una buena idea.
Puedes equivocarte y continuar.
Puedes prepararte y seguir sonando a ti.
Escuchar también forma parte de hablar bien.
No existe una única manera correcta de comunicar, existe la tuya.
Hablar imperfecto no significa hablar mal.
Más criterio.
Más confianza.
Más tú.

Soy María Moreno Portillo y llevo veinticinco años dedicada a la comunicación.
Empecé fuerte. Con 21 años ya era la coordinadora de comunicación del Tennis Masters Madrid, hoy Mutua Madrid Open. Una sala de prensa con más de 400 periodistas internacionales. Y frente a ellos, jugadores de la talla de Agassi, Federer o Ferrero.
Después, un giro de 180 grados. Del deporte de élite al mundo corporativo, para poner en marcha desde cero el área de comunicación de la empresa líder en prevención de riesgos laborales. De la pista al comité de dirección. Sí, como suena.
Y allí, casi por casualidad, empecé a entrenar a otros para hablar en público. Como era «la de comunicación», se dio por hecho que sabría enseñar a hacerlo. Algo sabía, sí. Pero de ahí a enseñar… Así que me formé. Y acabé como mentora de directivos y profesionales para ponerse delante de una cámara, subirse a un escenario o preparar una presentación.
Los escenarios cambian, pero mi trabajo es siempre el mismo: entender qué hay que decir, para quién y cómo conseguir conectar.
No enseño desde el pedestal de quien lo tiene todo resuelto. Enseño desde la experiencia. Y sigo aprendiendo a hablar mejor.
Conoce mi historiaNada de diez trucos para colocar las manos. Nada de «haz siempre esto» o «nunca digas aquello».
Cada semana recibirás dos ideas: historias, reflexiones o herramientas que puedas utilizar para ordenar mejor lo que piensas, preparar mejor lo que quieres decir, entender mejor a quien tienes delante, ganar recursos, tener más criterio y confiar más en ti cuando hablas.
Para presentaciones. Para reuniones. Para conversaciones. Y para todos esos momentos en los que sabes que tienes algo que decir.
Primero habla.
Después afina.